Colchones de espuma

Todos los colchones de espuma utilizan diferentes pesos y densidades de espumas flexibles de poliuretano de origen petroquímico. Los colchones viscoelásticos o de espuma con memoria y los de espuma de látex son dos tipos de colchones de espuma. Un gran número de fabricantes de colchones han incorporado poliuretano y espumas viscoelásticas con una parte de contenido a base de plantas.

Colchones de espuma

La espuma de látex en colchones es generalmente una mezcla del látex del árbol Hevea brasiliensis y de látex sintético, que se deriva de los productos petroquímicos y otras sustancias y materiales. La espuma de látex se desarrolla con el proceso de Talalay o de Dunlop. Cada uno de los procesos proporciona una sensación diferente. Con el proceso Dunlop se fabrica generalmente una espuma más firme, más suave que con el proceso Talalay. Si bien el proceso Dunlop produce una espuma más densa, el proceso de Talalay produce una espuma más ligera que tiene más aire en el interior. Si se pesa cada núcleo de látex, un núcleo de espuma Dunlop sería más pesado, ya que cuenta con más de látex. El látex conseguido con el proceso Talalay es más caro ya que su producción es más intensiva en recursos.

Los colchones viscoelásticos llevan una base firme de espuma de poliuretano. Algunos colchones de muelles cuentan con una capa de relleno de espuma viscoelástica. La espuma viscoelástica cuenta con diferentes niveles de confort, que se consiguen variando el espesor, el peso y la formulación de las espumas viscoelásticas y las espumas de base. Los colchones de látex y viscoelásticos son diferentes y cada uno proporciona una sensación única. Este tipo de colchón es bueno para aliviar la presión sobre las articulaciones con dolor, pero suele ser más caro que los colchones de muelles.

Los colchones viscoelásticos se ven afectados por la temperatura. En una habitación fresca, un colchón de espuma viscoelástica presentará una firmeza superior que el mismo colchón en una habitación caliente. La espuma viscoelástica se ablanda y se adapta en respuesta a la temperatura del cuerpo y del peso corporal. Cuando duermes en un colchón viscoelástico, esté se moldea para adaptarse a tu cuerpo, por ese motivo, cuesta más cambiar de posición. Los fabricantes de colchones han solucionado parte de este problema mediante el uso de una "respuesta más rápida".

Colchones de espuma

Es decir, los colchones más modernos son capaces de volver a su forma inicial más rápidamente cuando el durmiente se mueve. También se sabe que los colchones viscoelásticos son más cálidos que los colchones de muelles. Los colchoneros han abordado el tema con espumas viscoelásticas "de célula abierta", con gel de infusión de espumas viscoelásticas, corte de los núcleos de espuma, capas reticuladas de soporte y otras tecnologías para mejorar la circulación de aire a través de la base de espuma.